También conocida como informática cuántica funciona como un paradigma o mecanismo de computación diferente al de la informática tradicional, el cual se ha mantenido en avance constante durante los últimos años, con pequeños pasos que parece no sólo lograrán revolucionar la informática sino también otros campos como la medicina.

Esta parte de la informática se basa en la superposición de la materia y el entrelazamiento y transporte cuántico como bases principales, capaz de cumplir nuevas funciones, realizar diferentes mandos de forma simultánea, mayor capacidad de procesamiento, almacenar más datos y funcionar con mayor eficiencia.

A su vez se sustenta en los conocimientos de mecánica cuántica que se han recopilado durante años, por medio del análisis de las partículas atómicas y subatómicas. Sin embargo, la computación cuántica aun presenta ciertos inconvenientes prácticos que deben reajustarse, por ejemplo la sensibilidad de los equipos en ámbitos como la presión y temperatura. 

A diferencia de la informática tradicional, como unidad básica no se emplea el bit sino el cúbit, el cual permite la superposición de unos y ceros, cuando anteriormente solo se podía emplear uno de estos dígitos a la vez. Proporción que multiplica las posibilidades, sobre todo para realizar muchísimas operaciones en coma flotante.

A su vez este novedoso sistema no utiliza códigos para programar sino algoritmos especiales, y no esta específicamente diseñado para un uso personal o recreativo sino más bien a nivel industrial y corporativo, sumado a que el tamaño y diseño serán más sencillos y minimalistas. 

En definitiva un campo en ascenso y constante expansión comparable incluso con la inteligencia artificial, que permitirá grandes mejoras en el medio financiero, farmacia, medicina, ciberseguridad e incluso avances en el transporte, movilidad y rutas. 

En la era de la transformación digital hay muchos aspectos por desarrollar, pero sin duda el avance de la computación cuántica es evidente.