El cigarro electrónico y sus efectos

La necesidad de recuperar la salud, sobre todo en aquellas personas que por su adicción a la nicotina, se ha incrementado considerablemente con el paso de los años; de hecho, esas personas que  han hecho del cigarrillo un hábito permanente e inseparable, ha visto en el dispositivo electrónico una tabla de salvación, pero lo que no saben es que este también tiene sus elementos nocivos.

Según un estudio realizado por científicos expertos de la universidad estadounidense de Harvard, este cigarrillo electrónico dentro de sus componentes posee algunos elementos que por su nivel de toxicidad son elevadamente nocivos y por consiguientes perjudiciales a la salud del ser humano, sobre todo en aquellos que se escudan en el cigarrillo electrónico para dejar de fumar.

Según este informe, dichos componentes pueden afectar a largo plazo los pulmones, y hacerlo de manera directa; con la generación de hongos y otras bacterias, lo que acarreará con toda seguridad situaciones de salud como asma y otras que afectan el sistema respiratorio.

Algunas consideraciones que se deben tener sobre el cigarrillo electrónico

Las altas temperaturas a la que es expuesto este instrumento para dejar de fumar puede ayudar a la emanación de gases contentivos de altos niveles de óxido de propileno, un elemento cancerígeno así como el formaldehído y acetaldehído que también pueden salir de los componentes del cigarrillo electrónico.

Su uso frecuente puede producir, a causa del humo que emana, irritación ocular, así como en la garganta y en las llamadas vías aéreas, siendo causa además de otras enfermedades de carácter respiratorio como la neumonía.

Por poseer un porcentaje interesante de nicotina, estos dispositivos electrónicos que tienen como función ayudar a dejar de fumar, aumentan considerablemente la frecuencia cardiaca, y por supuesto es un agente que contribuye altamente a la contaminación de la sangre, generando de ese modo problemas circulatorios.

Sin embargo este dispositivo por sus contenidos desarrolla en el cerebro una acción que lo activa en la capacidad que logra para reducir el síndrome de abstinencia, que se produce a raíz de la dependencia que tiene el cuerpo humano del tabaco.   

Deja un comentario